Me acuerdo de mis tiempos de U, en donde si bien pasé muy buenos momentos, también pasé por una de las etapas más oscuras de mi vida. Tanto así que algunos no dudaban en decir que mostraba mi fase Alfonso 2.0
Si, fueron momentos duros en los cuales no se veía la luz por ningún lugar y el único deseo era mandar todo a la reverenda cresta y desaparecer. El sufrimiento, la pena, la desesperación eran parte de mi rutina y si no hubiese contado con la ayuda de mis buenos amigos, la batalla se hubiese entregado.
Bueno, en ese período oscuro de mi vida utilicé una frase que escuché en radio: "En la vida hay que ser monje, faquie y guerrero". Jajaja, quedaba todo relativamente claro: Monje significaba ser un tipo con una vida austera, dedicada al estudio y al autoconocimiento. Faquir era el equivalente a una existencia acostumbrada al dolor y apoyada sólo en las necesidades básicas de cada individuo y guerrero, bueno, ir siempre a la batalla con la frente en alto.
Reconozco que aquella frasecilla me acompañó bastante y sirvió muchas veces como inspiración para superar los momentos más complicados, los más tristes y los más despreciables.
También hubo otros factores que influyeron en que enderezara el rumbo y pudiera salir de aquel oscuro y podrido pozo en el cual estaba.
Ha pasado el tiempo y creo que las cosas de a poco se han ido calmando. Si, de a poco, porque es muy difícil que esa sensación de angustia, de inseguridad y desconfianza puedan desaparecer por completo.
Lamentablement hoy es uno de esos días. Día en que ya no me siento ni monje, ni faquir ni guerrero (aunque suene gracioso). Lo de monje desapareció ante el llamado del entretenimiento fácil que ofrece la cajita idiota.
El faquir desaparece en forma grotesca cuando veo que ya el sufrir se vuelve parte de mí, lo que obviamente reduce el factor del guerrero. Ya no quedan fuerzas para dar la batalla diaria, se pierden las armas y se teme de las verdaderas capacidades.
Hay un grave problema de confianza, es vedad, y lo peor de todo que la sensación se hace extensiva a todos los ámbitos donde me desarrollo. Mala onda, pésima sensación...todo mal por hoy, necesito desconectarme un rato para ver las cosas más claras.
Sugerencia: Jesus doesn't want for a sunbeam, de Nirvana
Si, fueron momentos duros en los cuales no se veía la luz por ningún lugar y el único deseo era mandar todo a la reverenda cresta y desaparecer. El sufrimiento, la pena, la desesperación eran parte de mi rutina y si no hubiese contado con la ayuda de mis buenos amigos, la batalla se hubiese entregado.
Bueno, en ese período oscuro de mi vida utilicé una frase que escuché en radio: "En la vida hay que ser monje, faquie y guerrero". Jajaja, quedaba todo relativamente claro: Monje significaba ser un tipo con una vida austera, dedicada al estudio y al autoconocimiento. Faquir era el equivalente a una existencia acostumbrada al dolor y apoyada sólo en las necesidades básicas de cada individuo y guerrero, bueno, ir siempre a la batalla con la frente en alto.
Reconozco que aquella frasecilla me acompañó bastante y sirvió muchas veces como inspiración para superar los momentos más complicados, los más tristes y los más despreciables.
También hubo otros factores que influyeron en que enderezara el rumbo y pudiera salir de aquel oscuro y podrido pozo en el cual estaba.
Ha pasado el tiempo y creo que las cosas de a poco se han ido calmando. Si, de a poco, porque es muy difícil que esa sensación de angustia, de inseguridad y desconfianza puedan desaparecer por completo.
Lamentablement hoy es uno de esos días. Día en que ya no me siento ni monje, ni faquir ni guerrero (aunque suene gracioso). Lo de monje desapareció ante el llamado del entretenimiento fácil que ofrece la cajita idiota.
El faquir desaparece en forma grotesca cuando veo que ya el sufrir se vuelve parte de mí, lo que obviamente reduce el factor del guerrero. Ya no quedan fuerzas para dar la batalla diaria, se pierden las armas y se teme de las verdaderas capacidades.
Hay un grave problema de confianza, es vedad, y lo peor de todo que la sensación se hace extensiva a todos los ámbitos donde me desarrollo. Mala onda, pésima sensación...todo mal por hoy, necesito desconectarme un rato para ver las cosas más claras.
Sugerencia: Jesus doesn't want for a sunbeam, de Nirvana
2 comentarios:
Cómo olvidar tu faceta 2.0!!, realmente insoportable. Pero bueno, aunque en muchas oportunidades bromeábamos con que la famosa versión odiosa de ti mismo ya había quedado atrás, creo que en realidad, nunca ocurrió completamente. Eso, dicen por ahí, se llama KARMA.
Holanda!
Oye, enchulé mi blog y me está quedando de pelos!!. Estoy tan grande, oh my god!!, jajaja
Incluso le puse fotito a mi perfil para que los posts sean más bacanes.
Pasa y dime si te gusta.
Besotes!
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