sábado, enero 27, 2007

Cerrar los círculos


Durante la semana pasada tuve la oportunidad de acompañar a una amiga y ex colega de pega a distintas zonas rurales de la zona sur de la provincia de Arauco, específicamente en la zona mapuche, para aplicar unas encuestas sociales. No fui a realizar ese trabajo en especial, sino que sólo me dediqué a conducir el auto por distintos caminos rurales de difícil acceso.
Bueno...como pasamos tanto tiempo juntos y con ella nos conocemos desde los cinco años, tenemos la libertad de hablar de todo y de todos y uno de esa temáticas se refirió al cierre de los círculos. Personalmente es un tema que me complica, ya que mi tendencia a darle más de una vuelta de tuerca a las cosas hace que los problemáticas de mi vida no desaparezcan tan facilmente.
Hay muchas situaciones que nunca pude dar por cerradas y de las cuales aun mantengo la esperanza que se puedan solucionar. Pero es eso, esperanzas, ya que sé que la dura realidad se encarga de enrostrarme los errores cometidos y no perdonados.
Y es cierto, el no poder cerrar esos capítulos de la vida provocan más daños que el hecho en sí. Son condenas espirituales que permanecen, que insiten, que molestan.
Qué hacer fente a eso?. Alguien tiene una respuesta decente?. La verdad es que la mayoría de la gente con la cual converso esto me dice que es necesario hace ese esfuerzo, pero veo que también ellos mantienen esos karmas que no los dejan tranquilos. El eterno ritual de aconsejar sin poder aplicar esos planteamientos a la vida de cada uno se hace presente.
Sin duda que algo se debe hacer, aunque eso implique un desapego a una persona o a una situación en particular. Cuesta mucho hacerlo, se gasta demasiada energía en ello y a veces la pena puede ser grande, pero vale la pena hace eso antes de que los cuestionamientos consuman el alma.
A veces, los resultados pueden ser positivos...veremos más adelante, cuando las heridas sanen.

Angustiado y desahuciado

Este 2007 comenzó de la peor manera posible para mí: reflexionado y cuestionando todo lo que me rodea y las conclusiones iniciales no son muy buenas ya que todo apunta a que he perdido la pasión y el interés en las cosas que hago rutinariamente, tanto en el plano personal como profesional.
El que diga que no estoy contento con lo logrado en mi vida no es una novedad. La falta de una pareja estable, de un interés vital y de una tranquilidad espiritual han sido los pilares de toda mi tristeza ampliamente conocida y que ya se transforma en un discurso barato que pierde validez en el tiempo, porque los argumentos que las sostienen extravían su fuerza. Al final se entiende que todo nace de uno y bla bla bla, pero las ganas de llegar a más son las que aun se mantienen ocultas y eso angustia a mis 26 años
Lo que me preocupa más es que profesionalmente no estoy a la altura de las circunstancias ni de los desafíos. Algunas de las sensaciones en este plano tiene plena justificación y otras simplemente se basan en una abulia eterna que dudo abandonaré.
Tengo la urgente necesidad de probarme en nuevas áreas intelectuales y laborales, que impliquen un contínuo aprendizaje y la posibilidad de construir algo, de dejar algún registro de la obra hecha y que sea útil para todos. Creo que ya estoy llegando al límite del trabajo reporteril diario, un campo en el que puedo desempeñarme bien pero no me deja satisfecho del todo. Hay ansias de renovación, de reencantamiento y de exploración de nuevas vetas profesionales.
Lamentablemente he tenido mala fortuna en los proyectos presentados y en las postulaciones hechas por distintas partes. El por qué de ello aun no lo tengo claro, pero sí sé que no dejaré de molestar a quien sea para que abra los ojos y se dé cuenta de lo que pierde (jajaja). No pierdo (aunque cueste) las esperanzas de que la fortuna y el trabajo de búsqueda me regalen una sonrisa y tenga la chance de demostrar todas las ideas que rondan por esta cabecilla.
Una vez conversaba de este tema con una amiga y llegamos a la siguiente conclusión: cuando uno egresa lo único que desea es encontrar pega, independiente del sueldo y las condiciones. Después viene la etapa de mejorar esas formas y poder incrementar el ingreso mensual. Finalmente se desea la estabilidad plena. Creo que estoy entre la seguna y tercera etapa.
Bueno...siempre quedan cosas que comentar en este tema, pero lo impotante es que dejo la constancia de mis actuales sensaciones sobre mi círculo vital. La idea no es aburrirlos, sí de informarlos.
Abrazos fraternos...