jueves, julio 20, 2006

El "bloqueado" del escritor

Han pasado los días y me doy cuenta de que he perdido la magia en una de las cosas que creo hacer con decencia en mi vida: escribir, escribir, ídem.
Ni pega ni indisposiciones, sólo la abulia de sentarme frente al teclado y poder vomitar un poco de tanta conclusión errada que manejo justifica en parte el dejar de lado esta aventura.
Pero qué más puedo decir aparte de la misma tontera de siempre. ¿Acaso algo ha cambiado?, ¿Algo ha removido un poco las cosas?. Nada, todo sigue dando vueltas a la misma velocidad. No me vengan a decir que la vida es mucho más que una rutina negra. A esos mentirosos los quiero lejos.
Lo peor es que no hay algo que me permita salir de esta nube de aburrimiento, de desidia y disconformidad. Ni siquiera el incondicional cariño de un trago puede hacerme olvidar de que todo está encerrado y castrado. Nada más y nada menos.
Sigo con el bloqueo. Las ideas están detenidas y el ánimo está desaparecido, inubicable. Envidioso estoy de aquellos que pueden ocultar de buena manera todo el cansancio y desidia que cargan diariamente. Basta con detenerse un rato y escuchar sus lamentaciones en donde se puede ver claramente las dos caras que enfrentan en su vida. No creo que mantengan las sonrisas y las "buenas vibras" al llegar a sus casas.
Sigo con el bloque, pero me doy cuenta de que no es bloqueo del escritor, es mi encierro interno el que me está liquidando.
Una sonrisa adorna mi rostro

1 comentario:

Anónimo dijo...

la verdad... es que hay más gente de la que uno cree pasando por momentos de bloqueo, que uno cree inaguantables... pero al final... si se pone un poco de paciencia, y fuerza se logran aguantar... y esperar quizás, por algo que haga nacer la inspiración... aunque a veces hay que salir a buscarla... no en una busqueda desenfrenada... sino de repente mirar un poco más...
no sé... no hay receta...